09/06/2011
¿Está de moda el Infraseguro en España?
En los tiempos que corren, todos los hogares y empresas intentan reducir sus costes a la mínima expresión, y ello pasa por reducir sus gastos fijos en la medida de lo posible. Una opción bastante habitual es la de intentar rebajar la prima de los múltiples seguros que tenemos (coche, hogar, empresa, etc), y para ello, o bien se eliminan coberturas, o bien se reducen los capitales fijados.
Respecto a este último punto, la frases más escuchadas suelen ser del tipo "menudo siniestro deberíamos tener para que desaparecieses absolutamente todo" o "como mucho sólo damos parte de un par de cosillas", o nuestra preferida "construir esto ahora, con la crisis que hay, cuesta mucho menos que antes...". Con todo ello intentamos justificar lo que a la postre resultará en un infraseguro, y como resultado, y teniendo en cuenta la omnipresente "Ley de Murphy" (aquella que nos recuerda que si hay algo que puede salir mal, saldrá mal) nos encontraremos con un siniestro (cúmulo de circunstancias negativas), en el que probablemente hayamos perdido el Bien Asegurado, y que a raiz del dicho infraseguro, no nos veamos debidamente resarcidos obteniendo únicamente un porcentaje del bien perdido.
Por ello, posiblemente sea en estos tiempos de crisis cuando sea más recomendable contar con una póliza de seguros ajustada al bien asegurado, en la que no aseguremos coberturas ni capitales de más, pero en ningún caso de menos, para que de producirse un siniestro, éste no nos suponga un gasto extra, en muchos casos inafrontable.
En resumidas cuentas, posiblemente sea un buen momento para, sobre todo en riesgos de cierta envergadura (Comunidades de Propietarios, empresas, segundas viviendas, etc) realizar un análisis, cálculo, o simplemente una revisión de tanto las coberturas como los capitales asegurados con el fin de no llevarnos sorpresas desagradables en el futuro, y ajustar nuestra economía y servicios a la situación actual. Ya que estamos desembolsando un dinero por un producto que protege a nuestras propiedades (póliza de seguros), más nos vale que dicho producto sea útil y consecuente con nuestras necesidades y los riesgos asegurados. De lo contrario, estaremos tirando nuestro dinero en algo que no tiene utilidad, y a la postre nos reportará importantes quebraderos de cabeza.